MODA

Cuando Dior apuesta por la danza fuera de las pasarelas

Siempre lo hemos pensado, por lo que esta noticia no nos ha sorprendido demasiado. Su estética es etérea y de clara inspiración con el ballet. Era inevitable no relacionar a Dior con la danza. Y ya lo ha hecho: con la obra Nuit Blanche.

Que una de las firmas con más prestigio de la industria de la moda colabore con la Ópera de Roma es una maravilla. Nos encanta la noticia, pero no podemos decir que no nos lo viéramos venir. La casa francesa ha diseñado dieciséis trajes para la obra de Nuit Blanche que han resultado ser un idilio.

La ciudad natal de la directora creativa de la maison, Maria Grazia Chiuri, ha servido de escenario para una colaboración que rinde tributo a Philip Glass. Ha sido un aprendizaje para ambos, puesto que las piezas le han servido a Dior para explorar sus diseños masculinos (y también femeninos) hacia la ligereza. Tejidos como el tul y el punto se superponen en capas que, además de funcionales, enamorarían a cualquiera.

Eleonora Abbagnato y Friedemann Voguel.

La composición de estos diseños han remitido tanto al amor de su fundador, Christian Dior, como a la primera colección de alta costura de la actual directora creativa para la casa. Y eso se ha visto en las flores y en ese savoir faire. Los bailarines principales, Eleonora Abbagnato y Friedemann Voguel, llevan delicados tonos iridiscentes en tono madre perla, mientras que el resto del cuerpo de ballet lucen tonos empolvados: verdes, amarillos y rosas combinados con tul negro. Por su parte, el traje de Abbagnato incorporaba dos grosores, en point d’esprit y tul plisado, entre los que se han cosido a mano flores de seda.

Las faldas de los bailarines estaban compuestas por tres capas, con flores de seda a juego con los cuerpos.

 Una maravilla que sin duda dejará huella en la historia de la moda.

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