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Soleá Morente, de la psicodelia al flamenco

Lo que ves es lo hay. Soleá. Soleá Morente. Con una personalidad tan fuerte como su voz, es capaz de poner luz en las sombras. Y así nos lo cuenta en Lo que te falta, su nuevo disco.

En una casa lleva de artistas, encontró su vocación en los genes. Una mujer con una garra arrolladora y un salvajismo para comerse el mundo, empieza gira en abril con su nuevo trabajo Lo que te falta, más flamenca que nunca. “Cuando descubro un sonido me gusta profundizar en él y llevarlo a lo que ya sé, que es el flamenco”, comentaba Soleá Morente con un café en la mano dispuesta a dar (siempre) lo mejor de sí misma.

Creciste rodeada de flamenco, pero empezaste haciendo algo completamente diferente…

En un principio opté más por la vía experimental o vanguardista por etiquetarlo de alguna manera, aún que es muy difícil definir con un objetivo mi música. En aquel momento necesitaba investigar y dedicarme a experimentar, me sentí muy cómoda en ese territorio que no estaba muy explorado. De hecho, empecé a buscar un poco la tierra de nadie que es lo que más me interesaba y me interesa, lo que no está visto.

Me produce curiosidad el espacio en blanco, empecé a trabajar desde la psicodelia, flamenco, el sonido punk, rock… como pueden ser Los Planetas, Los Evangelistas, Lagartija Nick… Desde ahí he ido creando esta dimensión en el que me encuentro, aunque todavía lo sigo descubriendo y encontrándole texturas, en cada obra me dedico a crear un personaje nuevo.

No tienes miedo a nada – y te atreves con la fusión de estilos.

Cuando descubro un sonido me gusta profundizar en él y llevar a ese sonido a lo que ya sé, que es el flamenco. Miedo no tengo ninguno, nunca hay que tener miedo, respeto sí, pero el miedo es un factor que te limita y hay que quitarse el miedo porque es mentira, es algo que creamos con nuestra mente y aquí nadie ha dicho no hay ningún tratado oficial que diga que hay ciertos parámetros que no se pueden sobrepasar. El arte está para eso, para la evolución del ser humano.

“¡Qué me teman a mí las etiquetas, más que yo a ellas!”

Estrenas nuevo álbum, ¿qué vamos a encontrar en Lo que te falta?

En este nuevo trabajo vamos a encontrar a una Soleá que es un personaje que he ido diseñando a medida que iba construyendo el disco. Ya no está la banda de rock ni la psicodelia tan presente, es otro método. Este disco no está trabajado desde la sobreproducción, sino desde la improvisación, más ligado a la música en directo.

Las canciones están cantadas casi todas de una toma, no hay mucha repetición, y, además, no estoy doblada que eso se hace mucho en el estudio, manipular mucho la voz hasta que queda muy bonita y pulida. Me encontraba en un momento que necesitaba tirar más de la raíz, ser tal cual soy, no hay Photoshop en mi voz. Soy yo tal cual, con sus cosas buenas y sus cosas malas.

¿Qué te ha inspirado a la hora de componer?

Me he inspirado mucho en referentes como Bambino, María Jiménez, El Pescailla, Lola Flores, Jane Birkin… Como siempre, esos lados opuestos y muy separados de manera extrema que explican un poco mi personalidad y mis diferentes influencias.

¿Veremos colaboraciones, como en discos anteriores?

Claro que veremos colaboraciones. Por ejemplo, colaboran Cariño y Las Negris, estas dos colaboraciones explican muy bien el disco. Las Negris son unas chicas gitanas, puramente gitanas, simbolizan muy bien lo que es la belleza gitana, el sonido gitano de sus voces rasgadas, ese salvajismo. Y por otro lado están Cariño, que es un grupo indie – pop, esas dos líneas son las que caracterizan este disco que se llama Lo que te falta. Estas dos colaboraciones son las principales. También he trabajado algún tema junto a La bien querida y a David de la Estrella de David. Habrá más sorpresas, como los coros de mi hermana Estrella o algún “careo” mi hermano Kiki…

 Empiezas en abril la gira ¿Preparada?

Con muchísimas ganas, tengo muchas ganas de llevar este disco al directo, porque una cosa queda como grabado en el estudio y luego todo el proceso de llevarlo al directo y compartirlo con la gente, es otra historia, se podría decir que es otro disco porque no es lo mismo. Ver la reacción de la gente determina la canción. Yo voy a ser fiel lo más posible al estudio de grabación y a lo que hemos creado, pero sí que este disco está muy vivo y orgánico, tengo muchas ganas de ver qué ocurre.

“Me he inspirado mucho en referentes como Bambino, María Jiménez, El Pescailla, Lola Flores, Jane Birkin…”

¿Te dan miedo las etiquetas?

No, ya no. Antes cuando empezaba sí que me volvía loca buscando una etiqueta para definirme, pero ahora … ¡Que me teman a mí las etiquetas, más que yo a ellas!

Eres cantante, pero siempre ligada al concepto literario…

La poesía es lo más importante de la vida para mí. Me sirve como ser humano, como artista y también como profesional. Acercarse a la poesía, a los buenos poetas, la buena literatura… Siempre va a ser positivo y casi debería de ser obligatorio, creo que afina la sensibilidad, produce un efecto mágico en la persona.

Te ayuda a llegar a sitios donde tú a lo mejor no eres consciente y no puedes llegar dentro de ti misma. Lees a Virginia Woolf, Alejandra Pizarnik, Federico García Lorca, Antonio Machado o Rilken y, de pronto, te das cuenta que algo ha cambiado. Lo noto incluso a la hora de percibir la vida, el arte y lo que hacen otros compañeros. Me vuelvo más refinada en la sensibilidad y creo que es importante. Para mí es muy importante cuidar la sensibilidad y alimentar el espíritu, porque al mismo tiempo es cuidar el talento.

¿Qué proyectos tienes en mente para este 2020?

Tengo muchísima ilusión de seguir llevando al directo un grupo que he hecho con unos amigos de Granada, que se llama Prado Negro en el que ahí no soy Soleá Morente, somos una banda y nos dedicamos a seleccionar poemas que nos han ido marcando y ponerle música. Convertir los poemas en canciones y luego las canciones en poemas.

Ahora mismo estoy muy inmersa en Prado Negro, en llevar al directo Lo que te falta, mi último disco y en componer nuevas canciones para el próximo proyecto.

Equipo artístico:

Modelo: Soleá Morente.
Look de portada: Blazer y pantalón, de Paule KA.
Fotografía: Luis Spínola.
Estilismo: Ana Capel.
Asistente de estilismo: Óscar García.
Maquillaje: Kley Kafe para Dior.
Cabello: Kley Kafe para Moroccanoil.

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