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Realfooding, ¿a favor o en contra?

¿Tiene sentido seguir la corriente realfooding? Este movimiento aboga por evitar los alimentos ultraprocesados. Todos nos hemos sentido tentados a la hora de postear nuestra comida saludable… Entonces ¿es una moda o una necesidad?

El hashtag Realfooding registra 9,7 millones de publicaciones en instagram. La defensa a ultranza de los alimentos frescos y la defenestración de los procesados promovida por el dietista Carlos Ríos se ha convertido en un auténtico movimiento nutricional. Pero a veces nos preguntamos si tiene sentido o se trata tan solo de una moda, si es posible llevarlo a la práctica o es una utopía.

¿Debe ser la comida real la base de la dieta?


Está comprobado que la comida “verdadera”, los alimentos naturales, son siempre la mejor opción
cuando los comparas con cualquier producto mínimamente procesado. Pero es tremendamente difícil y caro alimentarse exclusivamente de lo que ahora llamamos real food. Sin embargo es importante en este movimiento la llamada de atención a la industria alimentaria, responsable de no tener escrúpulos a la hora de convertir cualquier producto en no recomendable y dañino.

Ante la oferta omnipresente de preparados, es difícil sustraerse. ¿Podemos incluir un porcentaje?

Aunque sería lo ideal, es prácticamente imposible comer exclusivamente comida verdadera actualmente, tal y como entendemos la vida, con sus horarios y sus prisas, sus “listo para consumir”. Un margen aceptable de procesados estaría en torno a un 10% del total. En cualquier régimen de pérdida de peso lo primero que se elimina es todo lo procesado, pero esto se hace desde siempre. 

Para poder acercarnos lo más posible a comer de verdad, se han clasificado los alimentos en tres grupos: 
-Real Food: Vía libre. Verduras, frutas, frutos secos, legumbres, pescado, marisco, cereales de grano entero, huevos, carnes sin procesar, leche fresca, hierbas, especias, semillas, café e infusiones.
-Poco procesados: Con moderación. Aceite de oliva virgen extra, leche UHT, yogures y lácteos fermentados, panes integrales, chocolate negro, gazpacho envasado, legumbres de bote, pescado enlatado.
-UltraProcesados: Evitar. Refrescos, zumos envasados, lácteos azucarados, bollería, panes y cereales refinados, pizzas industriales, galletas, carnes procesadas, snacks, precocinados, dulces, salsas comerciales, etc.

¿Y para los más pequeños?

Por alguna razón incomprensible a los niños les damos chuches y porquerías con total impunidad. Como son niños pueden con todo, cuando es justo en la infancia donde se crean las bases para todas esas patologías metabólicas futuras, hipertensión, colesterol, diabetes, ácido úrico etc. Hay que empezar a nutri-educarles desde pequeños y que la comida basura sea una excepción. 

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