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No gender, la firma no binaria made in Spain

El rosa es de niña, y el azul de niño. ¿Cuántas veces has escuchado esta afirmación? La firma española No Gender ha decidido poner fin a los estereotipos de género en la moda y te contamos como.

¿Los colores tienen género? ¿Y la ropa? No Gender, llega para desmentir estas cuestiones, y nace con el objetivo de crear un espacio común en el que cada persona se pueda expresar y vestir como quiera. Así, se trata de una marca que se encarga de diseñar y confeccionar prendas que desdibujan la línea entre lo masculino y lo femenino, luchando por eliminar el sexismo, los estereotipos y las etiquetas.

La sede de la firma se encuentra entre Barcelona y Londres, aunque es en Barcelona donde diseñan y fabrican sus prendas, apostando así por la industria local y la producción de proximidad. Además, todos los materiales y telas que dan vida a las colecciones de No Gender son sostenibles y contribuyen a la conservación y cuidado del planeta.

En boca de sus creadores

“El azul para el chico, el rosa para la chica”. No, nunca más. Los colores no tienen género, ¿por qué lo iba a tener la ropa? Por ello, a través de esta quieren erradicar el sexismo, las barreras, las etiquetas de identidad y la exclusión social. “La moda representa el símbolo de expresión de No Gender, no tiene límite, siempre hay algo por descubrir y crear. Romperemos con los estereotipos sociales de género en la industria de la moda, creando prendas sin género, sin reglas, sin explicación.” Nos explica Henry Michael Khan, fundador y director creativo de la firma.

El objetivo de todo esto es crear una comunidad, donde cada persona se descubra de forma natural y no por una imposición del entorno que les rodea. “Esta situación ha puesto a muchas personas al borde de la depresión por exclusión social, y normal, piensas que eres tú el raro, que no perteneces.” El nacimiento de No Gender da la oportunidad a todo el mundo a que tomen consciencia de la importancia de dar visibilidad a este sufrimiento social.

Para poder cambiar una sociedad hay que empezar desde lo más bajo, la educación. Una educación que coloque sus cimientos en la igualdad y la libertad de expresión. En la que se normalice la existencia de Elle/no binarie y de la comunidad LGTBIQ+. Henry nos explica – sin faltar el respeto a estas comunidades – que, porque se sientan identificados con No Gender, no es sinónimo de que sean libres.

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