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Cómo volver al trabajo (y no morir en el intento)

Llega la reentré, y con ella la necesidad de volver a conectar con el trabajo tras las vacaciones. Nunca es fácil volver a la oficina, pero estos tips te harán la tarea mucho más sencilla

Nos gustaría que fuesen eternas, pero también llegan a su fin. Hablamos de las vacaciones y del momento de la vuelta a la rutina, en la mayoría de casos es ineludible. Para hacer que este momento sea lo más sencillo posible de gestionar, tanto para empleados como para las compañías. Por ello te contamos las  5 claves importantes para mantener la motivación (y la felicidad) laboral tras las vacaciones a la hora de volver al trabajo.

¿La clave de una vuelta feliz? Que el objetivo sea que la productividad y la motivación de los equipos de trabajo no se vean resentidas tras la vuelta a la normalidad manteniendo, al mismo tiempo, a los empleados lo más contentos posible con su vuelta a su puesto de trabajo tras el fin del verano.

1. Cuidar las relaciones interpersonales

Mantener una relación viva con el resto de compañeros hará que el trabajo se realice de una forma fluida y natural. Aprovecha todas las experiencias vividas durante tus vacaciones de verano para reconectar con el resto de tu equipo, ya sea durante el ‘break’ del desayuno, a la hora de comer, etc. Algo fundamental, también, para mejorar y construir relaciones positivas, ya no solo entre los trabajadores de un mismo equipo de trabajo sino también entre departamentos.

2. No “forzar” la vuelta

Dejar algún día de descanso entre el fin de las vacaciones y el comienzo de la rutina ayuda a tomar conciencia de ello y prepararse para retomar el trabajo. Es decir, si nuestra reincorporación cae en lunes, intentar que la vuelta de vacaciones sea un viernes, por ejemplo. Asimismo, según un estudio realizado por la empresa Redbooth, los lunes son considerados el día más eficiente de la semana (con una productividad del 20,4%), por lo quizás pueda ser una buena idea que tu vuelta al trabajo coincida con este día y así aprovechar el resto de la semana para ir retomando otras tareas y ponerte al día.

3. Establecer objetivos y nuevos retos antes de volver al trabajo

Antes de la reincorporación, es fundamental recordar cuáles son nuestros propósitos en el trabajo y establecer nuevos retos. Es decir, llevar a cabo una actividad de reflexión personal en la que tener en cuenta y reconectar con aquello que te motiva de tu trabajo, qué es lo que te hace crecer en la empresa, a quién ayudas con tus tareas diarias, etc. Por su parte, las metas deben ser ambiciosas, realistas y objetivas, además de estar bien definidas desde un primer momento. 

4. Valorar las prioridades de tu equipo

A la falta de adaptabilidad tras el verano se suma la incógnita sobre la vuelta a la oficina de manera presencial o el mantenimiento del teletrabajo, lo que puede llegar a generar una menor motivación por parte de los trabajadores. Tener en cuenta las consideraciones de los empleados en este ámbito es fundamental: conocer sus opiniones respecto al teletrabajo, si consideran o valoran volver a la oficina, ofrecerles una mayor flexibilidad, etc.

5. Generar momentos de “no distracción”

Muy importantes para favorecer una atención plena en el trabajo que nos encontremos realizando. Por ejemplo, evitando el uso del teléfono durante, al menos, periodos de 30 minutos, reservando una habitación de la casa o un espacio concreto y aislado de la oficina para realizar un trabajo concreto, etc. Así, y teniendo en cuenta que las horas más productivas del día se concentran entre las 9 y 12 de la mañana, puedes aprovechar para evadirte de cualquier distracción en esas horas y sacar adelante proyectos y tareas importantes.