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Caída del cabello: causas y cuidados para mitigarla este otoño

La caída del cabello se debe a distintos factores: hormonales, estrés, alimentación, enfermedades o incluso al propio ciclo vital del cabello. Es lo que se conoce como caída estacional ¡y te contamos como evitar la caída del cabello en Otoño!

Árboles secos, hojas por todos lados, ropa de entretiempo, Halloween… ¡y mucho menos pelo! Si también has notado que cuando se aproxima este momento del año, tu cabello comienza a perder densidad y a caerse, no desesperes. La caída del cabello también es estacional y es por ello que tantas personas tienen esta sensación.

Para empezar, conviene saber que una persona sana tiene entre 100.000 y 150.000 cabellos. Todos ellos pasan por un ciclo vital, que empieza con la fase de nacimiento, sigue con una de crecimiento y acaba con la de reposo. Cerca del 10-15 % de los cabellos están en fase de reposo y terminarán cayéndose. En otras palabras: cada día perdemos cerca de 100 pelos de forma natural sin que eso suponga ningún problema.

Pero, ¿por qué se me cae tanto el pelo en otoño? Esta estación del año es la que más temen quienes tienen miedo de perder su cabello. Muchas personas aseguran que, cuando se acaba la época de calor, notan que se les cae más. ¿Qué hay de cierto en esto? Aunque, como decíamos anteriormente, un 10-15 % del pelo está en fase de reposo y caerá, hay épocas del año en las que ese porcentaje es más alto. “Muere” más pelo durante la primavera y tarda unos tres meses en caerse. No obstante, la gran mayoría volverá a crecer en tres o cuatro meses.

Cómo frenar la caída del cabello

Cuando se acerca el otoño, es habitual agobiarse al encontrar un gran número de cabellos en la almohada o en el suelo. Sin embargo, no siempre hay que preocuparse, aunque es recomendable consultar con el médico si notamos algo fuera de lo habitual. En el caso de que se trate de algún tipo de alopecia, es crucial detectarla a tiempo y, sobre todo, iniciar el tratamiento adecuado.Más allá de los tratamientos que nos mande el médico, hay algunos consejos fáciles de seguir que ayudarán a mantener un pelo fuerte y sano y paralizar su caída:

1/ Una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales. La falta de ciertas vitaminas y minerales es motivo de aparición de varios tipos de alopecias. Estos son algunos de los nutrientes más importantes para la salud capilar, que pueden añadirse a nuestra rutina en un suplemento alimenticio o con pequeños cambios en la dieta:

– Hierro: se encarga de producir hemoglobina, la proteína que transporta el oxígeno al cuerpo. Es, por tanto, imprescindible para que el oxígeno llegue a la raíz del pelo. Se encuentra en alimentos como las legumbres, las espinacas o la carne de hígado.

– Zinc: ayuda a la absorción de los nutrientes y estimula el crecimiento del cabello. Se encuentra en las almejas, las carnes rojas, el queso o las avellanas.

– Omega-3: un extra de este nutriente ayuda a aumentar la densidad capilar y a frenar la caída. El aceite de oliva, el pescado azul y los mariscos son ricos en omega-3.

– Vitamina A: es la encargada de producir el sebo, que hidrata el cuerpo cabelludo. Si hay una falta de esta vitamina, se ralentiza el crecimiento capilar y se reseca la melena. Son ricos en vitamina A los huevos, las zanahorias, el brócoli o las espinacas.

– Biotina: es una de las vitaminas del grupo B. Un déficit de esta vitamina hace que el pelo se vuelva más débil, por lo que mantener un buen nivel es indispensable para evitar su caída. Está presente en los huevos, la leche o los plátanos. 

– Cistina: es un aminoácido que forma parte de las proteínas que componen la fibra capilar. Al incorporarlo en nuestro organismo, ya sea a través de la dieta (judías verdes, brócoli, queso…) o de un suplemento, ayudaremos a fortalecer la salud del pelo.

2/ Evitar el estrés. Puede ser un consejo difícil de seguir en determinados momentos de la vida. No obstante, hacer ejercicio con regularidad ayuda a reducir los niveles de ansiedad y estrés que pueden provocar el efluvio telógeno. Además, hacer deporte motiva el flujo sanguíneo y hará que llegue mejor al cuero cabelludo.

3/ Secar sin agresividad. Hacer movimientos bruscos y fuertes para secar el pelo con la toalla no solo lo encrespará más, sino que puede dañar la fibra capital. Lo más recomendable es hacer movimientos sutiles y utilizar materiales muy suaves, preferiblemente, de algodón.

4/ Masaje capilar. Incorporar el masaje a nuestra rutina de cuidado ayudará a incrementar el flujo sanguíneo que llega a los folículos pilosos, con lo que se fortalecerán las raíces.

5/ No abusar del secador y la plancha. El calor de los productos de secado y moldeado puede dañar seriamente el cuero cabelludo y provocar que el cabello se debilite, se reseque y se caiga. Para quienes no quieran renunciar a estas herramientas, lo mejor es utilizar un protector del calor antes.