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Forever, Davidelfín

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Como un delfín, que se adapta al medio al pasar de la tierra al mar, Davidelfín sabe cómo afrontar los cambios en un momento de plena transición. Dualidad, introversión, complejidad y altas dosis de creatividad en incesante evolución.

Mar, naturaleza, delfín… Predilección o casualidad, así le llamaban de pequeño en el seno de una familia de cinco hermanos, donde creció haciéndose a sí mismo en un pequeño pueblo de Málaga, Ronda. Autodidacta donde los haya, su visión diferente de todo lo que le rodeaba le llevó a ser objeto de polémica en su primer acto en público relevante: Cibeles, septiembre de 2002. Críticas, incomprensión y un detonante como las cabezas de sus modelos cubiertas con burcas como punto de inflexión. “Era un guiño al surrealismo de Buñuel y se asoció con el atentado pocos días antes en Estados Unidos contra las Torres Gemelas en Nueva York –afirma el diseñador dando por hecho que fue algo puntual que pertenece al pasado–. A pesar de las críticas yo seguí con mi trabajo y el resultado fue que seis meses más tarde obtuve el premio a La Mejor Colección de la Pasarela Cibeles”. 

Su evolución en el mundo de la moda fue en cierto modo casual, incluso él afirmayo no elegí la moda, la moda me eligió mí”. Y es que desde que llegase a Madrid en 1989 para trabajar en una compañía de teatro se sintió atraído por el vestuario: “Compraba ropa en el Rastro la trasformaba, la cortaba, pegaba…”, dice Davidelfín. Después, a través de la pintura, fue buscando nuevos soportes hasta topar una vez más con las prendas de vestir. Eran uniformes militares que él pintaba con una mano, con la intención de dejar huella en la memoria: “Hacía camisetas pintadas con mangas cosidas y estos dibujos que hago yo con la mano izquierda y salen las letras raras, como el logotipo de DaviDelfín. Pero la colección no sólo tenía camisetas, también habían parcas, calzoncillos, zapatillas, camisas… Por eso me invitaron a desfilar en Benicasim y aunque mi trabajo era más próximo a la pintura que a la moda, no dudé en apostar por una nueva plataforma en la que exponer lo que yo hacía. Éste fue el primer paso, casi por casualidad, y sin pretenderlo descubrí cuál era mi lugar. En la moda he encontrado y encuentro todo lo que me interesa; en la moda en sí y en todo lo que la rodea, envuelve y acompaña: la música, la escenografía… Todo”.

Comenzó siendo criticado, pero hoy día es uno de los principales creadores de “última generación”, ¿cómo ha sido esta transición?

Yo empecé en Benicasim y continué en Barcelona. La verdad que hice mi trabajo bien, tuve buena aceptación y como mínimo desperté la curiosidad e interés por lo que hacía. Está claro que no iba a abandonar por una crítica en mi primer desfile en Cibeles, más aún cuando estaba todo por empezar o por hacer.

Con el tiempo lo que sí he demostrado es que con perseverancia y trabajo todo se consigue. No sé,  creo que aún queda mucho por hacer y que cada vez voy encontrando más mi lugar.

Ha desfilado en Barcelona, Madrid, Nueva York… ¿Con qué ciudad se siente más identificado?

No me gusta ser exclusivista, sino quedarme con lo que mejor de todo lo que me rodea. Si tengo que elegir: Nueva York y Madrid, con las dos. Es un hecho relevante para la moda en general, y para mí profesional y personalmente, el haber desfilado en Nueva York. Fue un punto de inflexión realmente importante: allí nadie me conocía, se trataba de empezar de cero sin ninguna crítica. Y tuve muy buena acogida desde el principio. Desfilamos durante cuatro temporadas seguidas, en febrero de 2011 no pudimos participar, pero ahora cara a septiembre estamos trabajando con la idea de presentar la colección en Nueva York y en Madrid, pero aún no hay nada seguro.

¿Qué distingue al hombre y a la mujer que viste sus diseños?

Yo creo que realmente no se distinguen, porque más allá de las diferencias físicas lo que realmente nos une es que nos gusta trabajar para personas inquietas. Nuestra experiencia nos dice que la gente que viste DaviDelfín es gente diferente, que no está clasificada ni social ni culturalmente, sino por su nivel de inquietud ante el mundo que le rodea. Así nuestro público final no es sencillo de definir, vamos más allá de un estereotipo, con el que nos sentimos identificados y con el que trabajamos. Hablamos de gente interesada en un mundo más creativo.

Justo al lanzamiento del DVD y Blu-Ray de Cisne Negro en Español ha desarrollado una acción solidaria con un diseño exclusivo, creado para la ocasión, que se subastará en eBay. Los beneficios se destinarán a financiar becas de estudio de niñas y adolescentes de la India, dentro del marco de la campaña “Por Ser Niñas” de la ONG Plan Internacional en España. ¿Pero por qué Cisne Negro?

Realmente me impactó y además encaja con las ideas y conceptos de la marca DaviDelfín. Soy muy aficionado a ver películas en casa con calidad y he disfrutado haciendo un trabajo relacionado con esta película. 

¿Cuál es el nexo de unión entre su creación y Cisne Negro?

Es un vestido ambivalente, dual, con dos siluetas totalmente diferentes conviviendo en una misma prenda. Una es más naïf, de seda, que recuerda a la novia. La parte negra es más sofisticada, completamente diferente se adapta al cuerpo y está formada por una falda corta en contraposición a la falta larga blanca… Es como un puzzle de piezas, con unas telas encima de otras, y nos recuerda a una imagen desestructurada, así como vemos el reflejo de Nathalie Portman en el espejo roto. Incluso podría decirse que esas grietas se trasladan a la prenda al no unir los trozos de fieltro. Dos tejidos muy elaborados: lana y seda, que simbolizan la complejidad del personaje de la película.

¿Cómo considera que la televisión o el cine puede llegar a influir en la moda que se ve en la calle?

Influye en el sentido de cómo nos motiva. Para mí es una pasión: el cine, la música, la fotografía en una exposición… Y sí, es algo que nos afecta porque son personas que también trabajan en la inspiración, forman parte de mi entorno y de ese “algo” imaginario que nos convierte en creativos.

Coco Chanel decía: “ Todo lo que es moda, pasa de moda”¿Cuál es el secreto para reinventarse colección tras colección?

No lo sé. La verdad es que no pienso en eso. Me siento un hombre de mi tiempo que se va adaptando. Además creo que la adaptación es un valor maravilloso. Tiene sentido, incluso podría decirte que está muy ligada al talento. En cualquier momento de transición hay que saber afrontar el cambio con unas nuevas circunstancias, por lo que es imprescindible estar abierto a todo lo nuevo y yo lo estoy. Para mí, el mejor trabajo siempre es el que está por venir. He pasado por los 80, por los 90… Y me divierte y me encanta ver cómo voy a adaptándome a las circunstancias, a lo que sea. Diez años en el mundo de la moda dan para mucho, y yo lo que intento es seguir evolucionando y continuar avanzando.

Las redes sociales y las bloggers han revolucionado el concepto de la noticia y la inmediatez, ¿cómo afecta a los diseñadores?

Está claro que Internet se ha introducido de lleno en el sistema de la moda. Las bloggers aportan un punto de vista “guay”, es cero agresivo. Su opinión llega a la gente, están el front raw de las pasarelas más importantes…, y es que cuando una persona es capaz de mover diez mil visitas diarias, realmente hay que tenerla en cuenta porque es capaz de transmitir y al mismo tiempo condicionar.

¿Este otoño-invierno qué veremos sobre la pasarela? ¿Cuál es su visión de las próximas tendencias?

Yo la verdad que de eso no sé nada, prefiero crear mi realidad aislada del concepto de “tendencias” como tal. En mis colecciones soy yo quien tomas las decisiones y podré equivocarme, pero creo que es algo muy personal.

Por último, ¿cómo definiría el momento en el que nos encontramos en la moda?

Estamos en un momento de cambio y transformación, muy expectante a ver qué sucede. Es un momento raro con Internet, con los blogs y las redes sociales. Es una etapa diferente donde se pierde la experiencia de ir a una tienda y yo no quiero que desaparezca, tiene que estar ahí. Pero tenemos que adaptarnos, porque o te adaptas o se acaba. Hay que ser un delfín. Yo soy un poco delfín, que se adapta para sobrevivir al pasar de la tierra al mar, de ahí mi nombre. Hay que esperar para ver cómo funciona todo el boom que estamos experimentando y adaptarnos al cambio.

Modificado por última vez en Lunes, 05 Junio 2017 10:37
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