Usted está aquí: Inicio \ LIVING \ Entrevistas \ En el atelier de... iNúñez

En el atelier de... iNúñez

Valora este artículo
(1 Voto)

Un espacio diáfano, muebles vintage, su última colección y un aroma inconfundible a eucalipto. Estamos en el atelier de Isabel Nuñez, iNuñez, y aunque su tejido fetiche es el crêpe de seda no duda en jugar con bordados, terciopelo y transparencias. Diseños con alma que hoy conocemos en primera persona.

Llegamos las primeras. Isabel tenía una mesa redonda por la mañana y aprovecha el medio día para mostrarnos su atelier – antes de la primera prueba de novia que tiene por la tarde. Un mundo que conoce muy bien porque, ¡hace solo unos meses se casó! Y cuando se sienta a hablar con nosotras no duda en quitarse el anillo y empezar a jugar con él. ¿Cómo empezó todo? “Me encantaba la moda, siempre estaba mirando revistas y desfiles”. Y aunque ella estaba haciendo el Bachillerato de Ciencias: “Fue mi madre la que se dio cuenta de cuánto me apasionaba y me animó a estudiar Diseño de Moda”.

La decisión estaba tomada. Se matriculó en ESNE, en Madrid, y empezó a trabajar como becaria junto a Ágatha Ruíz de la Prada y a Alma Aguilar. “Junto a ellos pude descubrir un mundo nuevo, cosas que no se aprenden en ninguna escuela”, nos cuenta en su atelier. ¿Su primer diseño? El vestido de novia de una conocida: “Yo tenía 22 años y lo recuerdo con cariño por toda la confianza que depositó en mí. Fui a vestirla a su casa y me hacía tanta ilusión, que hasta fui a la iglesia”. Y empezaron a llamarla. “Puse un espejo en la sala de espera de la consulta de mi padre (él es médico), lo transformé en un probador y concretaba mis citas para hacer las pruebas en el fin de semana”. En solo un año pasó de hacer 20 a 200 novias. De aquello hace tres años (ella tiene veintiséis), cuenta con su propio espacio en la calle Guturbay, 6 (Madrid) desfila dos veces al año con una colección Prêt-à-Porter en Madrid Fashion Show y continúa dedicada en cuerpo y alma a sus novias – madres e invitadas, que también buscan un vestido especial.

“La mujer iNuñez es una mujer muy segura de sí misma y que con su propia personalidad sabe vestirse. Aquella que no necesita ponerse grandes galas, ni maquillajes, sino una persona que con su manera de hablar y de vestir la recordamos”, cuenta Isabel.

 

Un instinto que no falla a la hora de elegir telas y hacer sus propios paneles de inspiración. “No tengo ningún protocolo de diseño, suelo ir a ferias de tejidos para coger materiales que me gustan y cuando tengo todo delante, empiezo a buscarle sentido a las cosas”.

 

El estilo de iNuñez es el de aquella mujer que brilla por sí sola, con su personalidad. Es siempre ella la que lleva el vestido – y no a la inversa.

 

En su última colección en MFSHOW recibió el premio al Mejor Diseñador de TRESémme. “Fue un chute de energía máximo. Sobre todo porque fue una colección difícil, con muchos contratiempos, y ver la acogida que tuvo fue muy emotivo. Porque para mí no es solo un premio a la colección, sino a la trayectoria en estos tres últimos años”.

 

Más allá de las nuevas tecnologías, sus bocetos se hacen siempre a mano, con carboncillo. “Para mí, es la esencia de lo que quiero transmitir”.

 

iNuñez es muy perfeccionista. Para ella, un diseño no está completo hasta que tiene en mente cómo será el look completo. “Para mí, las joyas y los zapatos son la clave. Yo he llegado a ir a una boda sin bolso”. Sobre la pasarela ha colaborado con varias firmas de joyas, como es Aristocrazy, y los zapatos los diseña junto a Mariana Barturen.

 

Una empresa japonesa nos conoció a través de Internet y se interesó en nuestro trabajo. Nos invitaron a Tokio, allí desfilamos con una colección de novias, y tuvo una gran acogida –nos cuenta–. Volví con mil ideas y la inspiración oriental está muy presente en la línea de Prêt-à-Porter de otoño invierno”.

Modificado por última vez en Miércoles, 22 Febrero 2017 17:09

Síguenos en...

Suscríbete a nuestra newsletter

Conectados...

Tenemos 28 visitantes y ningun miembro en Línea

Nuestros socios