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¿Sabes si estás durmiendo bien?

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Soplan aires cuando nos levantamos con el pie izquierdo por una mala conciliación del sueño, ¿o no es verdad? Y es que por si no lo sabías los seres humanos pasamos un tercio de nuestra vida en el limbo onírico, es decir, durmiendo. Claro que, no todos tenemos la misma facilidad. Por eso es importante que te conciences y aprendas a dormir bien.

Saltan las alarmas cuando nos espera un día de 8 am a 8 pm con el mismo look, pero más aun cuando sabes que tienes (y no consigues) descansar suficiente. Tus ojeras parecen interminables, el cutis está mucho más apagado y las ganas de salir de casa son solo por arramplar con todo el café que haya en el bar de al lado.

He ahí la urgente voz de S.O.S, ¿estamos durmiendo bien? Sea cual sea tu respuesta –y si es un “no” profundo, ¡aplícate!–, es hora de que redefinas tus hábitos y sigas unos tips básicos que te ayudarán a ser más tú por las mañanas.

¿Qué cenamos?

Es la pregunta del millón y a la que más asociamos nuestro nivel –y poder–, de sueño. ¿Ceno ensalada o basta con pescado a la plancha? ¿Es recomendable comer carne roja o mejor un yogur con fruta? Sí, se trata de todo un mar de incognitas. Por eso, (desde ya) tienes que mentalizarte y cenar ligero. Puedes optar por algunas recetas a la plancha y acompañarlo de verduras, además un vaso de leche –como hacían nuestras madres–, favorece el sueño. Eso si, nada de acostarnos después de cenar, es recomendable esperar al menos dos horas para meterte en la cama.

Adios a la cafeína

¡Bienvenida seas infusión! No se trata de suprimir la cafeína de tu vida, sabemos lo que puedes llegar al café de por las mañanas, pero si que por la tarde o noche intentes reducir su consumo. A menudo escuchamos que es bueno tomar algo caliente antes de irnos a dormir prescindiendo en todo caso de bebidas que contengan cafeína. Si, dadas las horas, no te apetece ponerte a preparar un caldo de pollo –que se entiende que igual no–, puedes optar por una infusión caliente. Además, ahora tienes multitud de variedades que incluyen hierbas como valeriana o manzanilla con las que conciliarás el sueño rápidamente.

Con burbujas (o pétalos) por favor

No hablamos de coca-cola, o en su defecto, fanta o bebidas con gas. Las burbujas a las que amamos en este consejo son las que nos invaden la bañera y si estamos faltas de sales, también podemos echar pétalos de flores. ¿Cuantas veces has deseado llegar a casa y cumplir el mítico ritual "voy a darme un baño de espuma"? Pues..., ¡aprovecha! Porque un baño a última hora de la tarde e recomienda para conseguir una temperatura corporal ideal que nos ayude a conciliar el sueño. Según un estudio realizado en 1985, las personas que se daban un baño caliente antes de acostarse no sólo se quedaban dormidas más rápidamente sino que además aseguraban disfrutar de un sueño de calidad.

¿Un poco de yoga?

Porque al igual que dar un paseo o leer en la cama nos puede ayudar, la sensación de #relax que produce el yoga es súper recomendable. Ya hemos oído hablar de los beneficios del querido pilates y la tonificación que nos produce, y por supuesto también tenemos conocimiento de las claves vitales que nos aporta el yoga. Pues bien, es un ejercicio al que no solo las celebrities hollywoodienses han dado importancia, sino que en España se está aplicando como técnica suprema para relajarse. He ahí la propuesta del millón...¿un poco de yoga?

#ModoOffLine

¿Por qué no retomas aquel libro que dejaste a la mitad? Será por todos los títulos pendientes que nos da por coleccionar en algún momento de nuestra vida. “Me lo han recomendado”, “me lo ha prestado mi amiga”…etc. ¿Por qué no seguir con ellos? Leer, al igual que escuchar música relajante o dar un paseo, te ayuda a alejar las preocupaciones y (sobre todo) a no estar pegada a la pantalla de tu smartphone. Por que si no lo sabias –¡ya lo sabes!–, que las tecnologías, ¡son lo peor a la hora de irte a la cama! 

No alargues tu rutina fitness

Como ocurre con el baño, cuando practicamos ejercicio físico –especialmente si es aeróbico o cardiovascular–, se produce una hipertermia, es decir, un aumento de la temperatura corporal. Por tanto, el ejercicio puede favorecer un correcto descanso siempre y cuando se practique con una antelación de tres horas respecto al momento de irse a la cama. Después de cenar conviene evitarlo porque puede dificultar el inicio del sueño.

Sigue la regla de los 20 minutos

Esta norma es sencilla. Si a los 20 minutos no has logrado dormir, lo mejor es que dejes de intentarlo y hagas algo que estimule el sueño como leer un libro. Cuánto más vueltas des en la cama, más frustrado te sentirás. 

Modificado por última vez en Jueves, 15 Junio 2017 10:05

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