Malva, canciones para volar alto

Fotografía Mamen BG.

El grupo de moda que promete que “Todo lo que me juraste no estaba muerto”, Malva, se enfrenta a sus principales miedos. ¿Cómo? En 30 preguntas que muestran su lado (hasta ahora) desconocido.

Malva es un alma de tres – y también el nuevo grupo del momento. Porque Carlos, Alejandro y Gabri son tres chicos con mucho rollo y muchos proyectos para este 2020. Tras salir del talent show “Factor X”, regresan a los escenarios (y a nuestras playlists) con más fuerza que nunca.

Ahora bien, si les preguntas quién es Malva, ellos te responderán que “Malva es el resultado de tres amigos que llevan haciendo música desde los 14 años. Hacemos canciones como terapia natural”. Su buena vibra es contagiosa y combinan su pasión con sus carreras. Alejandro estudia sonido, Gabri derecho y Carlos periodismo. Sin embargo, han encontrado en la música algo que les emociona. Y hoy se enfrentan a nuestras 30 preguntas. ¿Preparados?

Si fuerais un producto, ¿cuál sería vuestro eslogan?

Carlos: “A buen precio”.

Gabri: “Perdón por lo que dijo Gabri el día X a la hora X”.

Alejandro: “Perdón”.

Os doy dos opciones: volver al pasado o volver al futuro. ¿Por cuál os decantáis?

Carlos: Ir al futuro.

Gabri: Volver al pasado.

Alejandro: Volver al pasado. 

Si dirigierais una peli, ¿cuál sería vuestro género?

Carlos: Un drama musical, de los que muere alguien por el camino.

Gabri: Ahora es cuando digo: “Disney, déjame dirigir la nueva trilogía de Star Wars”.

Alejandro: Fantasía, seguro.

Una canción de culto.

Carlos: “Relojes en la oscuridad”, de Nacha Pop.

Gabri: “November Rain”, de Guns N’ Roses.

Alejandro: “El deseo”, de Pedro Guerra.

“No somos una boy band, ni tres niños que juntaron en un programa de televisión para hacer canciones. Somos un grupo, una banda en el sentido más general de la palabra”

Un postre.

Carlos: Paparajote.

Gabri: Tarta red velvet.

Alejandro: Arroz con leche.

Si pudierais cambiar algo en el mundo, sería…

Carlos: La hipocresía

Gabri: La desigualdad social.

Alejandro: Que la gente se meta en su vida.

Tenéis la oportunidad de cenar con un artista vivo o muerto, ¿quién es?

Carlos: John Lennon.

Gabri: John Lennon.

Alejandro: Ravel.

Imaginad que sois inmortales y que vuestros actos no serán castigados… ¿Qué es lo primero que haríais?

Carlos: Entrar a sitios sin que hubiera fronteras.

Gabri: Yo me tiraría desde un rascacielos sin cuerda.

Alejandro: Me dedicaría a ajusticiar a la gente.

Una peli.

Carlos: El club de los poetas muertos.

Gabri: La venganza de los Sith.

Alejandro: Tarzán.

¿Y qué súper poder escogeríais?

Carlos: Volar.

Gabri: Manipular el tiempo.

Alejandro: Poder parar el tiempo y retomarlo.

 ¿Con qué famoso os confundirían por la calle?

Carlos: A Alex y a mí nos han confundido varias veces con los Javis y una vez íbamos los tres y en vez de llamarnos Malva, nos llamaron Leiva. También me han confundido con Jorge Fernández, de Élite.

Gabri: Siempre me acaban confundiendo con el cocinero Jordi Cruz.

Alejandro: Con Javier Calvo y Alfred García.

 Si tuvierais que prescindir de un sentido, sería…

Carlos: El gusto.

Gabri: El gusto.

Alejandro: El gusto.

“Nosotros cuando hacemos canciones no hacemos un producto, hacemos música; y ponemos todo lo necesario para hacer que esa música sea buena”, Malva.

¿En qué comida os reencarnaríais?

Carlos: En un pollo de estos que giran.

Gabri: En un plato de huevos con patatas fritas.

Alejandro: Yo quiero ser un flan.

¿Qué es lo más vergonzoso que os han pillado haciendo?

Carlos: Una vez me pillaron cantando en el ascensor.

Gabri: Yo me caí por las escaleras delante de niños pequeños.

Alejandro: Y yo hace unos meses, en un tren, apoyé en una mesa el zumo de naranja y cuando frenó se me cayó encima.

¿Qué mood os define?

 Carlos: Negación.

Gabri: Ajetreo.

Alejandro: Aceptación.

 ¿Y qué haríais si alguien os besara en medio de la calle? 

Carlos: Seguirle el rollo.

Gabri: Me quedaría muy cortado, me daría muchísima vergüenza.

Alejandro: Devolverle el beso. Eso no pasa todos los días.

Carlos, Gabri y Alejandro.

Confesad: ¿cuál es la canción que odiáis, pero os sabéis de memoria?

Carlos: Cualquiera que hayan trillado muchísimo.

Gabri: “Despacito”, de Luis Fonsi.

Alejandro: La intro de la serie de dibujos “Martín, Martín”.

Sois un fantasma en una casa encantada. ¿Cómo atraeríais a la gente?

Carlos: Manipularía todos los objetos para llamar la atención.

Gabri: Pondría reggaetón a toda leche, como si aquello fuera una megafiesta.

Alejandro: Yo me metería en los cuerpos de la gente y haría travesuras.

¿Os preocupa crecer?

Carlos: Sí. Muchísimo.

Gabri: Sí.

Alejandro: No.

¿Qué fue antes, el huevo o la gallina?

Carlos: El huevo.

Gabri: El dinosaurio.

Alejandro: La gallina.

¿Qué tipo de cerveza os define?

Carlos: La rubia.

Gabri: La rubia.

Alejandro: La clara.

“No somos conscientes de la dimensión y del poder que ejerce las canciones sobre la opinión, el ser y el estar de la gente”

Y… ¿cómo intentaríais seducirme?

 Carlos: Con una canción.

Gabri: Creo que no sabría hacerlo.

Alejandro: Siendo yo mismo, con mil tonterías.

 Os dicen que os tenéis que cambiar de nombre. ¿Cuál escogeríais?

 Carlos: Alejandro.

Gabri: Simón.

Alejandro: Javier.

 Ahora ya sí que sí… Es el momento de confesar: ¿pulsáis el botón del ascensor más de una vez?

Carlos: Siempre. Está demostrado que bajo más rápido.

Gabri: Claro. Cuarenta millones de veces.

Alejandro: Sí, y además apretando fuertemente.

¿Y sobre qué tema os sentís avergonzados porque no sabéis lo suficiente?

Carlos: La verdad es que estaría bien saber más de derecho.

Gabri: A mí la geografía siempre me ha parecido interesante, pero después de selectividad…

Alejandro: Sobre bricolaje.

Alejandro, Carlos y Gabri.

¿Cuál ha sido vuestra caída más tonta?

Carlos: Me caí de un escenario cuando era pequeño.

Gabri: Por culpa de las escaleras. Son mis archienemigas.

Alejandro: Marcando el único gol de mi vida.

¿Quebrantaríais la ley por algo o alguien que amáis?

Carlos: Sí.

Gabri: Sí.

Alejandro: Supongo. 

Un plan. 

Carlos: Cerveceo en Malasaña o en las tascas en Murcia.

Gabri: Mi primera opción siempre sería irme a la playa.

Alejandro: Merendar en casa de Gabri.

¿Qué edad tendríais si no supierais que edad tenéis?

 Carlos: 18.

Gabri: 16.

Alejandro: 17.

 Y ya la última… ¿Es posible conocer la verdad sin desafiarla primero?

Carlos: Creo que es cuestión de contrastar.

Gabri: Hay que cuestionar la verdad. Siempre.

Alejandro: Yo creo que no, pero habría que irse al otro extremo.

 

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