Vacaciones (sin salir de casa) en la cuarentena

Vacaciones (sin salir de casa) en la cuarentena

Será una Semana Santa diferente. Sin salir de casa. ¿Pero qué hacer para no caer en el día de «la marmota»? Desde Omnidoctor, plataforma española de telemedicina que ofrece sus servicios de forma gratuita durante el Estado de Alarma, nos dan diez claves para afrontar estas vacaciones.

1/ Modificar la rutina que hemos llevado hasta ahora: es fundamental llevar a cabo actividades diferentes que nos permitan sentir, a nivel emocional, que estos días de la semana no son exactamente iguales que los anteriores y hacer que estos días se asemejen lo máximo posible a un periodo vacacional.

2/ Madrugar un poco menos: se recomienda aprovechar estos días para descansar más y aumentar los tiempos invertidos en ocio para poder sentir, a nivel interno, mayor sensación de vacaciones, a pesar de no poder salir de nuestras casas.

3/ Juegos y videollamadas a distancia: debemos seguir manteniendo nuestros contactos sociales, aunque no podamos pasar estos días con familiares y amigos como habíamos planeado continuar con las videollamadas reducirá la sensación de soledad. A través de la tecnología podemos seguir manteniendo cerca a los nuestros, realizar juegos o actividades que solíamos hacer en estas fechas y disfrutar de ellos.

4/ Realizar actividades en familia: para aquellas familias que están pasando la cuarentena en el mismo domicilio es el momento de encontrar tiempo para hacer cosas en común, sobre todo aquellas en las que hay niños pequeños. Mantenerlos entretenidos y favorecer el disfrute de todos los miembros de la familia generando sentimiento de equipo en los que es fundamental cuidarnos con un especial cariño.

5/ Estructurar turnos con los hijos: el reparto de las tareas y el tiempo de juego con los hijos pequeños permitirá a ambos tener momentos de “vacaciones”. Lidiar con el día a día del trabajo, el cuidado y entretenimiento de los niños puede llegar a ser agotador por lo que repartir en estos días las tareas conseguirá que tanto los hijos como los papas disfruten, descansen y estén cuidados.

6/ Encontrar momentos al día para conectar como pareja: a pesar de lo insólito de la situación, del estrés, de la angustia y del cansancio la pareja hay que cuidarla. Sacar ratitos para conectar, disfrutar ambos y/o hacer vuestras actividades favoritas ayudará a tener un estado de ánimo más elevado y tener más energía.

7/ Fomentar tu autocuidado y darse caprichos: son vacaciones, date una ducha caliente y relajada, cocina tu comida preferida, escucha esa canción que tanto te gusta… Cuando pasamos por momentos de estrés prolongados, nuestro cuerpo se tensa y se fatiga. Por eso, resulta muy importante cuidarnos de forma más especial estos días. Trata de dormir y descansar, aliméntate de forma sana y haz ejercicio físico que te permita liberar toda la tensión acumulada.

 

Para los más pequeños de la casa es todavía más complicada esta situación por lo que es fundamental poner en práctica los siguientes consejos para que comprendan y acepten estas vacaciones diferentes:

8/ Realizar actividades especiales vinculadas a la festividad: si se es creyente se puede hacer desde la fe, si no desde la cultura o la historia. Hay infinidad de juegos, canciones o manualidades típicas de esta época del año que podemos llevar a cabo para que tengan mayor consciencia del momento presente sin dejar de lado la diversión.

9/ No caer en mensajes ambivalentes: como adultos, no podemos transmitir mensajes de calma y luego actuar desde la alarma y la angustia. Sentir miedo, tristeza y enfado es normal y adaptativo. Expliquemos esto a los niños, acompañémoslos en sus emociones y normalicémoslas. Si nuestros hijos ven que les transmitimos mensajes de calma y luego nos ven con gesto ansioso, estamos dándoles un mensaje de ambigüedad que puede generarles mucho estrés y desconfianza. Por eso es mucho más útil hablarles de que todos sentimos tristeza, enfado y miedo (sí, ¡los adultos también tenemos miedo!).

10/ Ser ejemplo para ellos: es fundamental que los más pequeños comprendan que las emociones son algo muy humano y que evitarlas genera malestar, pero aceptarlas y pasar por ellas, nos ayuda a gestionarlas de forma sana y estabilizarlas. Recordemos que los adultos son el espejo en el que los niños se miran por eso transmitir tranquilidad en estos días hará que los niños perciban la Semana Santa en Casa como divertida.



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