Rosalía, un estilo con altura

Todo el mundo sabe quién es. Rosalía es un fenómeno nacional (e internacional) que, además de triunfar sobre los escenarios, también triunfa tras los escaparates.

Ella es La Rosalía. Quizás la conoces por la canción Malamente, o tal vez por sus últimos éxitos como Con Altura,Millònaria, o Yo por ti Tu x mí; pero lo que puede que no sepas es que esta artista no solo ha revolucionado el mundo de la música con la fusión del género del flamenco con ritmos más actuales como el reggeaton y el trap. No, la revolución Rosalía va más allá del Malamente, trá trá.

Esta artista ha conseguido crear un perfil único, exclusivo y que resulta muy reconocible. La cantante ha estudiado los palos flamencos y los ha volcado sobre su voz, su lírica y, lo más importante, sobre su estética. Al mundo de la moda, los volantes y el toma que toma también han llegado: “Me nutro de referentes e imagino cosas, luego el ‘trabajo’ está en intentar que eso que imaginé sea una realidad física. Realmente ya no sé qué va primero si el referente o la idea. El 80% de veces esas ideas mueren, el 20% salen bien”.

Rosalía combina (y muy bien) la estética gypsy, propia del colectivo gitano, con la cultura pop de los 90’s. Es por eso que, en numerosas ocasiones, la hemos podido ver con estilismos imponentes, voluminosos y muy etéreos. Pero no siempre ha sido así. La artista debutó sobre los escenarios con una estética chandelera, característica del “estilo de barrio”. Eso la catapultó a crear no una, sino dos colecciones cápsulas con la icónica marca low cost Pull&Bear, ya que está brillando con highlither y no lo ves.

© Le Petite Modern.

Sin embargo, a medida que Rosalía traspasa las fronteras internacionales que la dirigen hacia premios como su primer MTV, o en apariciones estelares como en el festival Coachella, la artista parece haber mutado del “estilo de mercadillo” a una línea mucho más elegante y carcaterística del haute couture. Es por eso que se ha convertido en una imprescindible en los front row de marcas con sobrenombre como Fendi. Y aunque las palmas y los aros siguen siendo los protagonistas de muchos de sus looks –es frecuente verla aparecer con colores neones, vinilos y pompones de color rosa, porque vive rápido y no tiene cura, ¡con altura!–; los flecos, los volantes y colores como el rojo y el negro se han convertido en imprescindibles de su armario. Y nos encanta porque, a pesar de que todo resulta muy español (y muy flamenco), lo verdaderamente admirable de Rosalía no es que haya conseguido hallar un sello único para enaltecer el poder femenino y para expresar lo que muy pocos se atreven a decir a través de su lírica (que también), sino que la artista siempre confía en marcas made in Spain. Palomo Spain, Juan Vidal, María Escoté, o el último, Domminico, son varios de los diseñadores españoles en los que la cantante se entrega de manera regular.

Y aunque las redes y muchos medios la han acusado de apropiación cultural, pese a que en un mundo tan digitalizado es muy difícil saber qué es y qué no es apropiación cultural, Rosalía ha demostrado ser una artista de los pies a la cabeza que no se deja intimidar: “Me siento cómoda con la imagen de mujer poderosa, fuerte. Y eso siempre lo reivindicaré”.

En definitiva, lo que está claro es que el flamenco ya no es lo que era. Y que Rosalía, además de ser una mujer de arma

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