Lucía. Juan Vidal, con nombre de mujer

El atractivo de los desfiles del Off de MBFW Madrid es su localización. Y con Juan Vidal no pudo ser más acertada: desde la casa real de Correos conocimos “Lucía”, que nos dio a conocer la fusión del poder femenino y la sugestión.

It is fatal to be a man or a women pure and simple, 
one must be a woman
manly, or one must be a man womanly.”  
Virginia Woolf

Ella es uno en dos. Lucía…, pero también Lulú. Un apelativo cariñoso que exterioriza y normaliza la diversidad sexual femenina, mientras que Lucía juega a la feminización de lo masculino.  Lucía reconoce la belleza y el valor de la diversidad celebrándola de una forma libre no basada en lo establecido. Lulú es la libertad de vestir como deseas y no como se supone que debas vestir.

Y con esta premisa vimos sobre la pasarela bodies de encaje, camisones y ligueros serigrafiados sobre prendas acabadas de algodón con carácter masculino. Fusión de uno en dos, donde lo invisible se hace visible y no importa mostrar lo que otros quieren ocultar. Porque las reglas están para romperlas, también vimos costuras francesas y forros del revés. ¿Quien dijo que no se podría hacer?

Máxima libertad con juego de volúmenes que conviven junto a tejidos vaporosos. Plisados, superposiciones, transparencias, bienvenidos a una abstracción deriva en la decadencia más controlada. Porque Lucía también puede ser Lulú, entre sus iconos no podía faltar Lúlu de Almudena Grandes, quien invierte la normativa del modelo tradicional femenino y enfatiza la libertad del cuerpo como territorio en el que encontrarse a si mismo frente a las restricciones externas.

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