El color del feminismo

Que lucha por la libertad y por la igualdad. Marcado por una historia que no quiere olvidar, ellas están unidas en una causa común: los derechos de la mujer (negra) y su reconocimiento – que solo acaba de empezar.

Juntas, seremos más fuertes. Es su lema (y el nuestro), pero ellas han de sumar un factor del que muchas veces nos olvidamos: el color de su piel. Una sombra invisible que ha estado ligado a su existencia desde la esclavitud – y que ha estado acompañada por el sexismo y el racismo. Pero no quisieron callar e hicieron de su movimiento toda una revolución. Quizá te suene Martin Luther King o Malcom X, ¿pero sabes quiénes son Sojourner Truth, Harriet Tubman o Audre Lorde? Son tres de las muchas mujeres negras que han jugado un papel importante en la historia, cuyas vidas parecen realmente de película. 

Mujeres valientes que se jugaron la vida por sus derechos y el reconocimiento. “Ese hombre de allí dice que las mujeres necesitan ayuda al subirse a los carruajes, al cruzar las zanjas y que deben tener el mejor sitio en todas partes. ¡Pero a mí nadie me ayuda con los carruajes, ni a pasar sobre los charcos, ni me dejan un sitio mejor! ¿Y acaso no soy yo una mujer? ¡Miradme! ¡Mirad mi brazo! He arado, plantado y cosechado; y ningún hombre podía superarme. ¿Y acaso no soy yo una mujer?”. Así empezaba en 1851 el discurso de Sojourner Truth en la Convención de los derechos de la mujer en Akron, Ohio.

Una realidad que muchas veces miramos con los ojos cerrados y que ahora tiene nombres y apellidos. Isabella Baumfree (verdadero nombre de Sojourner Truth) nació en Nueva York y fue vendida en varias ocasiones – y también fue la primera mujer negra que ganó un pleito a un hombre blanco. Todo un referente del movimiento abolicionista y luchadora de los derechos de la mujer en su país, a quién se sumó Audre Lorde, que se autodefinía como “guerrera, poeta, feminista, negra y lesbiana”. Escritora y activista multifacética, su gran obra fue The Sister Outsider (La hermana extranjera), con una recopilación de artículos en los que critica que las mujeres blancas “se empeñan en ignorar lo que las distingue”, decía. Y sí, la sociedad ha evolucionado, pero como Bell Hooks dice: “Estar oprimido significa la ausencia de oportunidades”. Ella, que sufrió la segregación racial en las escuelas públicas cuando era pequeña y decidió dedicar su vida al feminismo, considera que es un movimiento que no solo quiere acabar con la opresión sexista, sino con la explotación de clase y la racial.

Sigue el movimiento

Son conscientes del sacrificio que supuso el cambio, pero aún nos queda mucho recorrido hasta llegar al final. Sofía, Yessica, Alisson, Nicole y Rosa han vivido una realidad muy diferente a la de sus padres – y a la de sus abuelos. No saben lo que fue la esclavitud, el no tener derechos, lo que significa ser una clase inferior… Pero aún hoy perciben esa diferencia, viven una lucha constante en la que demostrar que ellas también pueden y promueven un movimiento que habla de feminismo, sí, pero con color. “Infinidad de veces, de pequeña odiaba mi color porque me trataban fatal en el colegio, hasta que aprendí que el problema era de ellos, no mío. Hoy en día me sigo sintiendo discriminada en mi trabajo como modelo o simplemente cuando estás en el metro con tu pareja blanca y hay gente que te mira mal o le das un beso y se sienten incómodas como si fuera algo malo ser una pareja interracial”, nos cuenta Sofía. 

Una carrera de fondo que no ha hecho más que empezar y que lucha por la igualdad, contra el racismo y el sexismo. Ellas viven en España –incluso algunas de ellas nacieron aquí–, y se conocieron en la shooting que organizó Kley Kafé, pero muchas ya se habían visto por Instagram. Juntas, serán invencibles. Y entre sus iconos están Naomi Campbell, primera mujer negra que salió en una portada de Vogue Italia, Lupita Nyong’o, que ganó el Óscar a la Mejor Actriz de Reparto y Oprah Winfrey, que nació en una familia muy humilde y ahora cuenta con su propio programa de televisión. “Mis referentes son todas aquellas mujeres que han luchado y luchan por la igualdad, la justicia social, la educación,  el derecho a decidir sobre nuestro cuerpo y vida, y aquellas que luchan contra la precariedad laboral y la violencia machista. Por eso doy las gracias a todos los grupos existentes, tanto a colectivos feministas, afrodescendientes feministas como EFAE, minorías doblemente discriminadas, colectivos LGTB  y todas aquellas personas que nos apoyan en la lucha día a día”, añade Yessica.

Una historia que se escribe en presente y que lucha contra la opresión –con todas sus maneras de manifestarse–, comprendiendo las causas y sus efectos. “Cuando pides una crema hidratante no saben si tienes la piel seca, grasa o mixta, piensan que no necesitamos protector solar porque no nos quemamos y hasta hace poco era casi imposible encontrar un tono de maquillaje”, nos cuentan.  Y si el físico las condiciona, ha sido Rihanna la primera en alzar la voz y lanzar su propia línea de maquillaje para pieles oscuras con Fenty Beauty by Rihanna. “Es para todo el mundo: una mujer de todo tipo, personalidad, actitud, cultura y raza. Quería que todo el mundo se sintiera incluido. Es el motivo real porque el que he creado esta línea”, afirma en su manifiesto.

 

Fotografía Javier Morán  |  Realización KLEY KAFE

MUAH Kley Kafe y Patrizio Niccolai, para M.A.C Cosmetics y ghd  |  Asistente MUAH Gaby Vázquez

Estilismo Paloma Tapia-Ruano. Total look de Marlota

Modelos Sofía, Yessica, Alisson, Nicole Rosa

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